La altitud de Loftia</> hace que la energía solar resulte muy eficiente. Como las temperaturas son bastante frías y apenas hay interferencias atmosféricas, los paneles absorben muchísima energía.
Al final, usamos esa misma tecnología y un montón de componentes electrónicos a los que ya no se les daba uso para diseñar nuestras propias fuentes de energía.
El sol nos deleita con atardeceres preciosos y, además, mantiene Loftia</> a flote.
Amani</>