Algunas comunidades de la Vieja Tierra</> dependieron de la energía eólica durante generaciones. Cuando había escasez de combustible o fallos de suministro, los molinos y las turbinas mantenían las cosas a flote. Hazel</> y yo somos grandes entusiastas de esta fuente de energía.
El viento tiene voluntad propia, pero puede ser predecible: solo hay que construir en los lugares donde sopla, cuidar las infraestructuras y planear en función de las condiciones meteorológicas. Como ves, hay mucho que aprender de un sistema como este.
Amani</>