Cuando la enorme isla de Colapsia</> llegó flotando hasta nosotros, enseguida vimos el potencial de sus montañas de chatarra.
Reparamos sus gigantescos edificios y los destinamos a varios usos, desde la investigación en hidroponía</> hasta la creación de un museo sobre la Vieja Tierra</>.
Pero fueron los loftianenses quienes dieron vida a este lugar. Y, por supuesto, el equipo de reparaciones, con su excelente coordinación.
Mita</>