Hubo un tiempo en el que una pequeña arboleda</> como esta no habría sobrevivido una semana. Se la habría considerado "improductiva" y la habrían despojado de su vegetación para que el hormigón ocupara su lugar. En aquella época, amoldábamos el suelo a nuestras necesidades sin importar las consecuencias.
Al final, la tierra se hartó y encontró la forma de sanar sus heridas pese a nosotros…
Quizá por eso, aquí en Loftia</> cuidamos de la tierra que nos sustenta.
Herb</>