Este santuario honra a Chanzui</>, una figura de leyenda envuelta en un halo de misterio. Mi abuela me contó que su comida favorita eran los dumplings de bambú al vapor, y que él mismo cosechaba lo necesario para prepararlos.
Un día se dio cuenta de que había consumido hasta el último brote de bambú y, devastado, juró que protegería la tierra y contribuiría a su recuperación. Se cuenta que, desde entonces, su espíritu vela por el bosque de bambú</>.
Mientras estés aquí, quizá percibas su cariño por la tierra. Yo, desde luego, lo siento.
Linda</>