Cuando flotamos por primera vez sobre el pedazo de tierra que se convertiría en la Ciudad de Loftia</>, no teníamos un plan definido. A decir verdad, ni siquiera sabíamos dónde estábamos parados. Pero nos teníamos el uno al otro y supusimos que nos habían dado una segunda oportunidad.
Herb</>
Fuera de broma, Herb</> y yo fuimos los primeros loftianos</>. Enviamos mensajes llenos de esperanza al vacío, y la verdad es que esperábamos cero respuesta. Pero creo que nos volvimos virales porque las personas empezaron a llegar. En poco tiempo, nuestra isla flotante se llenó de loftianos</>.
— Atlas</>